Espacio interior/espacio exterior:La ufología psicodélica junguiana de Terence McKenna

Christopher Partridge - 02/01/2020


Christopher Partridge.

Departamento de Política, Filosofía, y Religión, Lancaster University, Lancaster, LA1 4YL, UK.

La investigación de Christopher Partridge se centra en la teoría e historía de las cultura.

Supervisa la investigación doctoral en las siguientes áreas: drogas y cultura; misticismo y estados alterados de conciencia, ocultismo moderno, musica Popular, contraculturas.

Espacio interior/espacio exterior: la ufología psicodélica junguiana de Terence McKenna Partridge, C. 02/01/2020 En: Nova Religio. 23, 3, pág. 31-59. 28 págs.

Traducido por www.tiempodemisterio.com




KEYWORDS: Terence McKenna, Carl Jung, ufología psicodélica, OVNIS, alucinógenos, chamanismo, gnosis.



RESUMEN


Este artículo analiza la relación entre el "espacio interior" (la mente/conciencia) y las percepciones del "espacio exterior" (lo extraterrestre) en las culturas psicodélicas occidentales. En particular, se analizan los escritos y conferencias de Terence McKenna, el pensador psicodélico más influyente desde la década de 1960.


Asimilando una amplia gama de ideas tomadas del esoterismo, el chamanismo y la ciencia ficción, McKenna se convirtió en el principal arquitecto de una teoría ocultista de las experiencias psicodélicas que aquí se denomina "ufología psicodélica".


El artículo sostiene, además, que McKenna fue influenciado formativamente por las ideas de Carl Jung y que, como tal, la ufología psicodélica posteriortiende a ser junguiana.


Durante una conferencia en Suiza en 1995, el pensador psicodélico estadounidense Terence McKenna (1946-2000) afirmó que si una persona le prestaba "15 minutos de [su] vida" (es decir, si se le dejaba el tiempo para administrarle un alucinógeno) podía garantizar "un 20% de posibilidades de conocer extraterrestres, ¡y las probabilidades suben hasta quizá un 40% si se aumentaba la dosis!"1.


Aunque esto puede interpretarse como un comentario juguetón sobre las alucinaciones inducidas y no como algo más profundo, esto sería un error. Para McKenna no era una coincidencia que "el contacto con ovnis [fuera]... el motivo más frecuentemente mencionado por las personas que toman psilocibina de forma recreativa".2


"A niveles activos, la psilocibina induce una ideación visionaria de naves espaciales, criaturas alienígenas e información extraterrestre. La experiencia con la psilocibina tiene un carácter futurista y de ciencia ficción que parece tener el mismo origen que el mito moderno de los ovnis".3


No es el único que afirma esto. De hecho, Rick Strassman, Slawek Wojtowicz, Luis Eduardo Luna y Ede Frecska sugieren que, "en lugar de buscar extraterrestres en el cielo, deberíamos mirar mucho más cerca, dentro de nosotros mismos".


Mediante los psicodélicos podemos seguir "caminos interiores hacia el espacio exterior". 4


La "ufología psicodélica" se refiere a los discursos sobre el espacio exterior y las visitas extraterrestres engendrados por estados alterados de conciencia inducidos por alucinógenos.


Hay tres interpretaciones generales:


(a) Las experiencias psicodélicas de los extraterrestres son puramente endógenas, un producto de la mente bajo la influencia de un potente alucinógeno.

Esto no significa, por supuesto, que no puedan ser también momentos significativos de iluminación. Como ha comentado el antropólogo alemán Christian Rätsch, el espacio interior frecuentemente "se convierte en una fuente de revelaciones para su portador".5


(b) Los alucinógenos hacen posible el contacto con entidades exógenas e independientes del espacio exterior o de otra dimensión.


(c) Sin embargo, a menudo las interpretaciones de las experiencias del espacio interior/exterior son ambiguas. Aunque son significativas como momentos de gnosis, no está del todo claro para el usuario si son endógenas o exógenas.


Esto lo expresó muy bien Gracie, que, junto con Zarkov, fue un escritor psicodélico en la década de 1980. En sus Notes from Underground (que reconoce la influencia de McKenna 6 ), reflexionó sobre un "encuentro cercano".7


Aunque "la realidad personal de estas criaturas parece indiscutible durante el contacto... esa interpretación choca con mi escepticismo normal cuando estoy fuera del contacto.

¿La noción de que se trata de seres es simplemente la interpretación obvia de estos fenómenos por parte de la mente humana? ¿O está ocurriendo algo más que sólo podemos entender interpretándolo como un encuentro con un ser extraterrestre? "8


En cuanto a la interpretación de McKenna, en una entrevista hacia el final de su vida, sugirió que "el DMT nos sumerge, no en nuestro propio inconsciente, sino en una especie de hiperespacio o 'nexo interdimensional' con sus propios habitantes alienígenas. En otras palabras, las entidades están ahí fuera".9


Aunque esto parece situarlo dentro de (b), su comprensión es un poco más compleja: "mi propio encuentro personal con un OVNI me ha llevado a verlos como reales, sea lo que sea que signifique 'real'. Son fenomenológicamente reales".10 Tras conocer la fenomenología de Edmund Husserl (1859-1938) cuando era estudiante, se sintió atraído por su énfasis en el análisis de la conciencia en primera persona. De hecho, insistió en que "no se había escrito lo suficiente sobre la fenomenología de las experiencias personales con alucinógenos visionarios".11 El enfoque fenomenológico de McKenna sobre la experiencia psicodélica, que es un buen ejemplo de lo que el escritor y académico estadounidense Erik Davis ha descrito como "naturalismo extraño",12 "requiere el vector de sondeo de la "exploración" empírica para volverse hacia el interior y afirmar la experiencia subjetiva extraordinaria como datos sobre un reino o dimensión"13.


La resbaladiza articulación del naturalismo extraño de McKenna hace que sea difícil de clasificar. Aunque su pensamiento puede entenderse como rigurosamente (a), gran parte de él está escrito como si entendiera que sus experiencias de espacio interior/espacio exterior sean (b), lo que lleva al lector a concluir que su enfoque es (c).


En el análisis final, para usar la frase de Jeffrey Kripal, McKenna es probablemente mejor descrito como un "autor de lo imposible". Es decir, trató de transmitir ideas "demasiado profundas y perturbadoras para las pulcras líneas racionales de la modernidad y los modos lineales normales" de analizar la experiencia subjetiva.


Teorizó lo anómalo y "los signos fugaces de una conciencia que aún no se ha convertido en cultura" y, por lo tanto, transgredió "esos firmes límites epistemológicos que", como dice Kripal, "desde Descartes, han dividido cada vez más nuestras escuelas universitarias (y nuestra realidad social) en cosas que pertenecen a la materia y a la realidad objetiva (las ciencias) y cosas que pertenecen a la experiencia humana y a la realidad subjetiva (las humanidades)".14


En consecuencia, el razonamiento de McKenna, que parece suelto, especulativo, ecléctico, enrevesado, resbaladizo, asistemático y a menudo ambiguo, desaconseja a los estudiosos tomar en serio su trabajo. Sin embargo, es precisamente este tipo de pensamiento extravagante el que muchos exploradores psicodélicos y buscadores espirituales encuentran evocador, inspirador y, de hecho, reflejo de sus propias experiencias.


De hecho, el trabajo de McKenna no sólo se está volviendo cada vez más influyente dentro de las culturas chamánicas y psicodélicas, sino que su apertura a la "ciencia prohibida" parece estar atrayendo la atención dentro de la comunidad OVNI.


Como señala el antropólogo Chris Roth, en primer lugar, "en una típica reunión de un grupo de interés en el tema OVNI en cualquier ciudad estadounidense, se pueden escuchar debates sobre psicología social, física interdimensional y etnografía del chamanismo" y, en segundo lugar, "los nombres que se mencionan probablemente incluyan a Carl Jung, Terence McKenna... y Castaneda...".15


Aunque Roth no desarrolla este punto, las referencias son importantes, en el sentido de que indican un creciente interés por la ufología psicodélica.



NOTAS DE FONDO SOBRE EL VIAJE AL ESPACIO INTERIOR/EXTERIOR


En su libro de 1970 Annäherungen: Drogen und Rausch (Aproximaciones: drogas e intoxicación), el escritor alemán Ernst Jünger (1895-1998) utilizó el término "psychonauten" para referirse a la exploración psicodélica del espacio interior.16


Su interés por las drogas y la experiencia extática le llevó a observar a "los niños de las flores de California" y los "Provos de Amsterdam" que exploraban "reinos capados a la percepción normal” 18.


Mientras que pocos escritores sobre drogas se han interesado en el trabajo de Jünger, su término "psiconauta" se ha abierto camino en la cultura psicodélica moderna. 19 Esto se debe a que describe muy bien la autopercepción de aquellos que utilizan los psicodélicos para explorar el espacio interior.


No sólo existe una sensación de trascender el tiempo y el espacio,20 sino también una sensación de lanzarse a regiones inexploradas. A menudo el psiconauta experimenta una percepción de vuelo e incluso una sensación de ingravidez.


De hecho, es una característica bien documentada de los estados de trance donde muchos psiconautas han encontrado útil el chamanismo para interpretar sus experiencias. 21


Como comentó el antropólogo Michael Harner (1929-2018), "uno de los aspectos más típicos de la experiencia chamánica es el cambio a otro estado de conciencia, a menudo llamado trance, con la sensación del chamán de estar realizando un viaje. Durante los [años 60 se hizo] común hablar de 'hacer un viaje' con una sustancia psicodélica, y esto no es una coincidencia".22


Además, teniendo en cuenta la experiencia de viajar a otros mundos, no es de extrañar que los relatos de algunos psiconautas se inspiren en la ciencia ficción y la fantasía. De nuevo, un buen ejemplo reciente es el libro de Strassman, Wojtowicz, Luna y Frecska, "Inner Paths to Outer Space: Journeys to Alien Worlds Through Psychedelics and Other Spiritual Technologies". No sólo afirman que "más literatura, arte y películas de ciencia ficción" se han inspirado en experiencias de expansión mental de lo que la mayoría de nosotros sospecha", sino también que "hay puertas secretas a mundos alienígenas...ocultas dentro de nuestras propias mentes".

De ahí su tesis de que "los humanos ya han estado viajando en el espacio y el tiempo y han establecido contacto con especies alienígenas" por medio de la psicodelia.23


Ciertamente, el neurocientífico y psicoanalista John Lilly (1915-2001) se convenció en los años 70 de que la ketamina permitía la comunicación con los extraterrestres. 24


De hecho, es importante señalar que estas ideas no se limitan a las culturas de la droga posteriores a los años 60. Por ejemplo, en su libro de 1961 Explorando el espacio interior, la nutricionista estadounidense Adelle Davis (1904-1974), que escribió bajo el seudónimo de Jane Dunlap, hizo varias referencias a los "viajes interplanetarios" durante la intoxicación con LSD.25


De nuevo, más de un siglo y medio antes de la revolución psicodélica de los años 60, en 1799, el químico británico Humphry Davy (1778-1829) se convenció de que el óxido nitroso le daba acceso a "inteligencias superiores... totalmente independientes de los seres humanos..." Sus visiones le transportaron a "inmensidades fantásticas; experiencias de una especie de viaje espacial interplanetario, en el curso de los cuales, voló o flotó entre universos celestiales... [y] se encontró con todo tipo de seres increíblemente extraños".


Esto es muy evidente en su última obra, publicada póstumamente, “Consolations in Travel”, o “the Last Days of a Philosopher”26 , que incluye una descripción de un viaje por el espacio, durante el cual recibió las atenciones de una "inteligencia superior" a la que se refirió como "el Genio".27

Percibió "una atmósfera luminosa, que se difundía por todo el espacio". Con el tiempo, "se volvió más circunscrita y se extendió sólo a un punto limitado alrededor de mí". También experimentó "elevarse continuamente hacia arriba" como si "yo mismo fuera parte de la columna de luz ascendente". Entonces vio "la luna y las estrellas".


"Pasé junto a ellos como si pudiera tocarlos con la mano; contemplé a Júpiter y Saturno tal como aparecen a través de nuestros mejores telescopios, pero aún más ampliados, distinguiéndose perfectamente todas las lunas y cinturones de Júpiter, y el doble anillo de Saturno apareciendo en ese estado en el que he oído a Herschel expresar a menudo su deseo de poder verlo. Parecía como si estuviera en el borde del sistema solar... Volví a oír la voz baja y dulce del Genio, que decía: 'Estás ahora en el borde de tu propio sistema: ¿vas a ir más lejos o vas a volver a la tierra?' "28


El camino desde el "espacio interior" al "espacio exterior" está muy trillado.


Por último, es interesante que la investigación de Strassman sobre los efectos del poderoso alucinógeno DMT (N, N-dimetiltriptamina) reveló sorprendentes similitudes entre los informes de quienes habían tomado la droga y los de quienes afirman haber sido abducidos por extraterrestres. 29

Esto le llevó a plantear la tesis de que las experiencias de abducción podrían ser simplemente el resultado de una liberación espontánea de DMT de origen natural en el cerebro humano. 30

Asimismo, la parapsicóloga británica Serena Roney-Dougal ha argumentado que los OVNIs se reportan con mayor frecuencia en momentos de estrés geomagnético, lo que puede hacer que la glándula pineal segregue este alucinógeno natural. 31


Aunque estas afirmaciones siguen siendo en gran medida especulativas, la cuestión es que el trabajo realizado sobre los efectos de la DMT endógena 32 ha llevado, en algunos casos, a la confluencia de la ufologíay la investigación psicodélica.


UN MITO MODERNO DE LAS COSAS VISTAS EN LOS CIELOS


Las ideas de Carl Jung (1875-1961) fueron adoptadas por muchos en la contracultura de los años 60 y, posteriormente, en el floreciente entorno de la Nueva Era. 33

Su imagen llegó a aparecer en la portada del disco "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" (1967) de los Beatles. No es de extrañar, por tanto, que, a pesar de que era en gran medida antagonista del uso de alucinógenos,34 sus libros llegaran a manos de buscadores espirituales interesados en la psicodelia, el esoterismo y lo paranormal.


En la década de 1950, Jung empezó a recopilar relatos de avistamientos de ovnis y, en 1958, publicó sus reflexiones sobre su significado en "Ein moderner Mythus", que se tradujo en 1959 como "Flaying saucers: A Modern Myth of Things Seen in the Skies". Sin embargo, a Jung le preocupaba más la importancia de los ovnis como "productos psíquicos" que si eran reales o no. 35 Dicho esto, no descartó sin más la posibilidad de los ovnis.


Como comentó en 1957 en una carta a Gilbert Harrison, el editor de The New Republic; "el aspecto psicológico es tan impresionante, que uno casi debe lamentar que los OVNIs parezcan ser reales después de todo".36


En el análisis final, aunque reconoció que podría haber alguna evidencia empírica de los OVNIs, en general era agnóstico en cuanto a su realidad física y estaba mucho más interesado en su significado psicológico. 37


El argumento de Jung era simplemente que, incluso si "un fenómeno físico desconocido es la causa externa del mito, esto no le quitaría nada al mito, ya que muchos mitos tienen como causas acompañantes fenómenos meteorológicos y de otro tipo que de ninguna manera los explican". Esto se debe a que "un mito es esencialmente un producto del arquetipo inconsciente y, por lo tanto, es un símbolo que requiere una interpretación psicológica".38 Es decir, que si los ovnis son fenómenos totalmente alucinatorios (aunque él prefería el término "visión" al de "alucinación" porque este último tiende a estar cargado de carga patológica) o la interpretación de un individuo de algún acontecimiento aéreo anómalo, no le importaba a Jung, porque ambos implican la actividad de la mente y, como tales, nos dicen algo sobre el experimentador. En cuanto a lo que nos dicen, Jung hizo una serie de observaciones, cinco de las cuales son relevantes para la ufología psicodélica.


En primer lugar, ¿por qué se había extendido tan rápidamente "el rumor" de los platillos volantes?. Llegó a la conclusión de que debía haber un motivo psíquico colectivo. Ese motivo, sugirió, era el estrés emocional causado por la tensión geopolítica de la Guerra Fría - "las políticas rusas y sus consecuencias aún imprevisibles"39. Es interesante que la teórica política Jodi Dean planteara un argumento similar a finales de los años noventa. Aunque no hace referencia a Jung, sostiene que el hecho de que "haya tres estadounidenses adultos que creen que los ovnis son reales por cada dos escépticos" está directamente relacionado con "la paranoia y la desconfianza actuales de Estados Unidos".40 Para Jung, la prevalencia de la creencia en los ovnis en la década de 1950 era sintomática de la angustia de la Guerra Fría:

la situación mundial actual está calculada como nunca antes para suscitar expectativas de un evento redentor, sobrenatural”. 41 Para McKenna, inspirándose en Jung, los encuentros cercanos psicodélicos permiten el acceso a la gnosis alienígena redentora en tiempos de crisis. En segundo lugar, en relación con este "acontecimiento redentor y sobrenatural", Jung argumentó que, mientras que las culturas anteriores habrían considerado "la intervención del cielo como algo natural", en las sociedades ostensiblemente seculares, en gran medida desprovistas de los recursos míticos del pasado, los ovnis sustituyen a las deidades tradicionales como agentes de salvación. "En efecto, nos hemos alejado mucho de las certezas metafísicas de la Edad Media, pero no tanto como para que nuestros antecedentes históricos y psicológicos estén vacíos de toda esperanza metafísica".42


Por tanto, aunque esta esperanza "activa un arquetipo que siempre ha expresado el orden, la liberación, la salvación y la plenitud", lo hace de una manera "característica de nuestro tiempo". Adopta "la forma de un objeto, una construcción tecnológica, para evitar lo odioso de una personificación mitológica". Lo que quiere decir es que "todo lo que parece tecnológico deviene sin dificultad ante el hombre moderno. La posibilidad de viajar por el espacio hace mucho más aceptable la impopular idea de una intervención metafísica". Esta tesis no sólo atrajo a McKenna, sino que se ha hecho popular dentro de la ufología psicodélica posterior. Por ejemplo, en su discusión sobre los psicodélicos y el chamanismo contemporáneo, Luna (cuyo trabajo está en deuda con McKenna 44) comenta que "no es extraño que el tema OVNI, que forma parte del imaginario moderno -quizás, como propuso Jung, incluso una expresión arquetípica de nuestro tiempo- sea utilizado por los chamanes como un dispositivo de transporte espiritual a otros mundos".45 En tercer lugar, una idea que advirtió a McKenna sobre la comprensión de los OVNIs fue la interpretación alquímica de Jung sobre su naturaleza proteica. De hecho, Jung estaba intrigado por el relato de un sueño, en el que el OVNI aparecía fluido. Como "el gran mago Mercurius" (es decir, el mercurio), que "cae como aqua coelestis del cielo", así los ovnis aparecen como "fluido celestial", como gotas del cielo. Lo comparó con los relatos alquímicos sobre el mercurio, el "agua de los filósofos... la sustancia clásica que transmuta los elementos químicos y durante su transformación se transforma ella misma". De nuevo, cuando se volatiliza, "el spiritus Mercurii... se consideraba una especie de panacea, salvador y servidor mundi".46 Los ovnis no sólo son proteicos, pues aparecen y desaparecen en diferentes formas, sino que suelen interpretarse como redentores. En cuarto lugar, aunque los ovnis son proteicos y a veces "oblongos o con forma de cigarro",47 A Jung le intrigaba que los informes indicaran que tenían predominantemente forma de platillo. Esto era importante porque, según él, los objetos circulares son símbolos de "plenitud psíquica" y el ser humano está orientado teleológicamente hacia su propia realización/superación. De ahí que "los símbolos circulares hayan desempeñado un papel importante en todas las épocas".48

"Hay un viejo dicho que dice que 'Dios es un círculo cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna'. Dios, en su omnisciencia, omnipotencia y omnipresencia, es un símbolo de totalidad por excelencia, algo redondo, completo y perfecto".49 Asimismo, Jung hizo referencia a la "piedra filosofal", cuyo símbolo circular, al igual que los ovnis, es como un arquetipo del yo. Por lo tanto, ambos pueden compararse con los mandalas 50 , ya que son "manifestaciones de la totalidad cuya forma simple y redonda representa el arquetipo del yo, que... desempeña el papel principal en la unión de opuestos aparentemente irreconciliables y, por lo tanto, es el más adecuado para compensar la mentalidad dividida de nuestra época "51. Para desentrañar un poco el punto anterior;

en quinto lugar, para Jung el bienestar mental depende del desarrollo de una relación funcional entre la psique consciente y la psique inconsciente. Por lo tanto, gran parte de la psicología junguiana se centra en esta relación y en la utilización de técnicas que permitan su reajuste cuando muestra signos de "disociación" o deterioro. En otras palabras, este proceso de autorrealización, que Jung llamó "individuación", es un proceso de crecimiento hacia la totalidad: "el proceso psicológico que convierte al ser humano en un 'individuo' -una unidad única e indivisible o 'hombre completo'"52. Aquellos que "sufren de disociación psíquica" 53 carecen de integridad porque no son conscientes de los contenidos problemáticos de su mente inconsciente. El OVNI (sea cual sea el motivo externo, si es que hay algo) surge como símbolo de la plenitud psíquica. Es una maniobra de puente que representa efectivamente una visita a la mente consciente de ideas ajenas de la mente inconsciente.


El objetivo es la autorrealización mediante la integración de lo consciente y lo inconsciente. Por lo tanto, para aquellos en "necesidad psíquica vital",54 el OVNI circular es efectivamente un vehículo de gnosis redentora:


"precisamente porque la mente consciente no conoce los contenidos del inconsciente" y por lo tanto "se enfrenta a una situación de la que parece no haber salida, estos contenidos extraños no pueden integrarse directamente sino que buscan expresarse indirectamente" como los OVNIs. 55


Por lo tanto, lo ideal es que el resultado de un encuentro cercano con un platillo volante sea un proceso de curación en el que la mente consciente se reconcilie con los contenidos perturbadores del inconsciente. La ansiedad se apacigua gradualmente y el yo puede progresar hacia la plenitud (es decir, la individuación). Por lo tanto, aunque los encuentros cercanos pueden ser perturbadores, forman parte de un proceso salvífico que conduce a la "estabilidad" y a la "paz interior".56


Del mismo modo, McKenna entendía los encuentros cercanos psicodélicos en términos de individuación. De hecho, desde un primer avistamiento de ovnis inducido por hongos, afirmó que "todo ha sido una transformación continua".57


Mientras que el pensamiento de McKenna se nutría del neochamanismo, la etnobotánica, el esoterismo, la teoría de los medios de comunicación y la ciencia ficción, esta confluencia de influencias se veía a través de una lente junguiana. Así, por ejemplo, desarrollando la interpretación de Jung de los ovnis como agentes de la gnosis redentora de la mente inconsciente, sugirió que los psiconautas podrían también, durante estados alterados de conciencia, recibir visitantes de otra dimensión: "justo aquí y ahora, a un quanta de distancia, hace estragos un universo de inteligencia activa que es transhumano, hiperdimensional y extremadamente ajeno... Lo que impulsa el sentimiento religioso hoy en día es un deseo de contacto con este otro universo". 58



LA UFOLOGÍA PSICODÉLICA DE TERENCE MCKENNA


Aunque tanto las experiencias psicodélicas como los encuentros cercanos son notoriamente desconcertantes, tienden a estar investidos, como dijo William James (1842-1910), de una "cualidad noética". Se entienden como "estados de conocimiento... estados de percepción de profundidades de la verdad no exploradas por el intelecto discursivo. Son iluminaciones, revelaciones, llenas de significado e importancia...". Como tales, "llevan consigo, en el tiempo venidero, de un curioso sentido de autoridad".59


McKenna estaba de acuerdo. La experiencia psicodélica es "una puerta transdimensional" a la "verdad gnóstica derivada de la alucinación".60


Esta explica su enigmática afirmación, "el hongo habla".61 Es una "fuente de gnosis" fúngica.62


Sin embargo, como veremos, también argumentó que el hongo en sí mismo puede entenderse como una tecnología de comunicación extraterrestre. Aunque "a la ciencia le cuesta admitir que a años luz de distancia pueda haber seres en planetas orbitando alrededor de otras estrellas", de hecho, "se puede contactar con ellos en un momento dado si se recurre a un determinado compuesto químico".63


¿Quién era McKenna? Es uno de los pensadores psicodélicos tardíos más citados.64

Mientras que las teorías de Aldous Huxley (1894-1963) y Timothy Leary (1920-1996) dominaron el pensamiento psicodélico orientalizado de la década de 1960, desde entonces las interpretaciones neochamánicas de la experiencia psicodélica se han vuelto hegemónicas. Si bien este cambio a principios de la década de 1970 puede explicarse por la popularidad de libros como Las enseñanzas de Don Juan (1968) y Una realidad separada (1971) de Carlos Castaneda (1925-1998), así como por las ideas de Mircea Eliade (1907-1986), Gordon Wasson (1898-1986) y Harner,65 en la década de 1990 McKenna fue acogido como "la voz intelectual de la cultura rave. Junto con una serie de ideas esotéricas francamente extrañas, incluyendo su teoría de la Onda de Tiempo Cero y el significado apocalíptico de 2012, 68 se hizo conocido por su identificación del hongo como "una puerta de entrada a la red de comunicación intergaláctica."69


No sólo sus escritos fueron ampliamente leídos por una nueva generación de buscadores espirituales psicodélicos, sino que sus conferencias fueron sampleadas por músicos populares y fue invitado a trabajar con una serie de artistas y bandas, sobre todo Zuvuya en Dream Matrix Telemetry (1993) y Shamania (1994), The Shamen en su single "Re: Evolution" (1993),70 y Spacetime Continuum, con el que colaboró para producir el evento multimedia en directo "Alien Dreamtime" en el Transmission Theater, San Francisco, los días 26 y 27 de febrero de 1993.71


De hecho, no sólo la ufología per se se hizo popular dentro de la cultura rave psicodélica, sino que las ideas de McKennan se han vuelto cada vez más conspicuas dentro de los discursos ocultistas de los psiconautas, que a veces van acompañados de informes de "una amplia variedad de encuentros con extraterrestres y visitas a mundos alienígenas".72


Nacido en 1946 en Paonia (Colorado), en 1965 viajó a Berkeley para comenzar la carrera de Historia del Arte en la Universidad de California. Fue uno de los pocos estudiantes inscritos en el Programa del Tussman Experimental College, fundado por el profesor de filosofía Joseph Tussman (1914-2005).


Como recuerda su hermano menor, Dennis McKenna 72, "desde el punto de vista académico, fue lo mejor que le pudo pasar a Terence; estaba maduro para algo así... Allí estudió por primera vez a Mircea Eliade, Edmund Husserl y los fenomenólogos, y profundizó en su aprecio por las obras de Carl Jung, que a su vez le condujo fatídicamente al I Ching. Descubrió las tradiciones esotéricas occidentales... espoleado por el estímulo de Tussman para explorar todas las vías de interés... "74


También se involucró en la política contracultural y en la experimentación con psicodélicos.


Dennis, que visitó a su hermano, recuerda que, mientras "había muchas drogas alrededor... la que emergió como significativa para nosotros fue el DMT. Era poco común incluso entonces, pero por alguna razón se cruzó en nuestro camino y estuvimos de acuerdo en que era el psicodélico por excelencia. Solo dura unos veinte minutos, pero es una experiencia psicodélica completa, muy intensa, y realmente como una realidad completamente diferente". 75


Tras su participación en la huelga estudiantil de 1968 en la Universidad Estatal de San Francisco, sus actividades se vieron sometidas al escrutinio de las autoridades. En consecuencia, en 1969 decidió viajar a Nepal para investigar las pinturas budistas tradicionales (thangkas). Le intrigaba especialmente la idea de que sus "imágenes más fantásticas, extravagantes y feroces proceden del sustrato prebudista de la imaginería popular".76

De ahí que su mirada se dirigiera a la religión indígena prebudista del Tíbet, "un tipo de chamanismo estrechamente relacionado con los motivos y la cosmología del chamanismo clásico de Siberia".77


Además, influido por los debates sobre el chamanismo de finales de los años sesenta, inspirados en gran medida por las ideas de Eliade -también influido por Jung- y Wasson sobre el uso ritual y ancestral de los hongos alucinógenos, interpretó los thangkas como el producto de estados de trance psicodélico chamánicos.

Junto con su lectura de Jung, esta relación entre el chamanismo y los psicodélicos se convirtió en el centro de su obra.


Como ha comentado Wouter Hanegraaff, en muchos aspectos, la filosofía de McKenna es un "ejemplo típico de religiosidad de Eranos, con Jung y Eliade como figuras centrales".78


Dicho esto, de nuevo, es importante entender que el pensamiento de McKenna no es simplemente una combinación de psicodélicos, Jung y chamanismo. Más bien, es una combinación ecléctica de una amplia gama de ideas e influencias, algunas de las cuales fueron extraídas de la ciencia ficción y la teoría de los medios de comunicación -específicamente del trabajo de Marshall McLuhan (1911-1980)-, pero muchos de ellos fueron simplemente robados de la cultura popular.

Como recuerda su hermano Dennis, "la música pop, al igual que la cultura pop en general, nos influyó profundamente".79 Más concretamente, "una de las principales razones de nuestra fascinación [por los psicodélicos] podría atribuirse a nuestra inmersión de toda la vida en la ciencia ficción, los extraterrestres, otras dimensiones y temas relacionados".80 De hecho, McKenna había sido un "entusiasta de los ovnis" desde su infancia. 81


Aunque McKenna reconocía que la amplitud de sus intereses y su eclecticismo, que había sido fomentado en el Tussman Experimental College,82 a veces conducían a análisis enrevesados, discrepancias y ofuscación, insistía en que "cualquier sistema filosófico complejoda cabida a la autocontradicción".83 No obstante, Jung le proporcionó el marco teórico que necesitaba para aunar estas ideas, a menudo dispares.


Como ha comentado Dennis, "las obras de C.G. Jung desempeñaron un papel crucial en el desarrollo de nuestro pensamiento -o en la escalada del delirio, como algunos podrían describirlo de forma poco caritativa-"84. Continúa diciendo que "la obra de Jung proporcionó un marco para entender las experiencias psicodélicas. Los estados a los que antes sólo se podía acceder a través de los sueños, la meditación o algunas otras disciplinas espirituales, ahora se podían alcanzar a través de las drogas".85


No es de extrañar, por tanto, que McKenna revelara más tarde que, de joven, su "mayor deseo [era] convertirse en un analista junguiano".86


Ciertamente, se puede decir que las ideas esotéricas clave con las que McKenna trabajó, desde el I Ching hasta la alquimia, se remontan a su lectura de Jung. "Me interesé por el hermetismo y la alquimia desde que tenía unos 14 años y leí Psicología y Alquimia de Jung, y eso me abrió el hecho de la existencia de esta vasta literatura, una literatura que es muy poco leída o entendida en el contexto moderno".87


De nuevo, fue importante para su propio uso del I Ching que "Jung considerara el I Ching como un depósito de arquetipos".88

Sin embargo, más específicamente, Jung le proporcionó la clave para su interpretación del espacio interior/espacio exterior.

Como señala su hermano, "para Terence y para mí, descubrir a Jung fue una revelación... Si la cosmología fue la lente a través de la cual aprendimos a ver el universo en general, la psicología junguiana se convirtió en nuestra cosmología para el universo interior. En el tejido neural de cada persona había una dimensión al menos tan vasta y fascinante como la de las estrellas y las galaxias".89


Es importante tener en cuenta este punto a la hora de interpretar los comentarios que parecen sugerir una creencia en la existencia independiente de los extraterrestres. El "universo del inconsciente" era fundamental para el pensamiento de McKenna. Está "ahí mismo para ser explorado" y “los psicodélicos [son] las naves químicas para llevarnos hacia el interior".90 (Dicho esto, hemos visto que, como "autor de lo imposible", hay ambigüedad en la obra de McKenna respecto a la interpretación de espacio interior/espacio exterior).


Merece la pena señalar aquí que, no sólo McKenna consideraba al investigador de ovnis Jacques Vallée como "uno de los principales divulgadores del fenómeno",91 sino que existen continuidades entre las ideas de Vallée y las de Jung. Además, McKenna no sólo leyó a Vallée a través de una lente junguiana, sino que Vallée parece haber contribuido a su interpretación de Jung sobre los ovnis. Por ejemplo, identifica a Vallée como "la primera persona que sugirió... la 'teoría del termostato cultural' de los ovnis". Vallée, continúa, "propuso que el platillo volante es un objeto del inconsciente colectivo de la raza humana que aparece para romper el control de cualquier conjunto de ideas que estén ganando dominio en su poder explicativo a expensas de la ética".92


En realidad, como hemos visto, esta teoría puede remontarse a Jung. Sin embargo, es el desarrollo de Vallée el que toma parte del pensamiento de McKenna.


Del mismo modo, mientras que hemos visto que Jung entendía que los ovnis funcionaban de forma similar a las deidades en la historia de las religiones, Vallée, en Pasaporte a Magonia (1969), estableció un vínculo similar con las hadas descritas en The Fairy Faith in Celtic Countries (La fe de las hadas en los países celtas) (1911) por Walter Evans-Wentz (1878-1965).93


A McKenna le convenció el argumento y desarrolló una tesis muy similar. De hecho, en 1994, escribió la "Introducción" para una reimpresión de The Fairy Faith. Aunque es difícil evitar la sospecha de que llegó a Evans-Wentz a través de Vallée, él afirma no haberlo hecho: "La fe de las hadas de W.Y. Evans-Wentz la encontré por primera vez en los países celtas en 1966".94 Tanto si lo hizo como si no, el uso que hizo Vallée de La fe de las hadas sin duda influyó en su propia lectura. Las creencias analizadas por Evans-Wentz son importantes porque se refieren a "una dimensión invisible copresente en la que habitan las almas transformadas de los antiguos muertos, capaces de interactuar con los humanos que vagan por los solitariospaisajes encantados que parecen puertas parciales entre el mundo de las hadas y el nuestro."95 Siguiendo a Vallée, McKenna sostenía que La fe de las hadas representaba un importante ejemplo de estudios de "acontecimientos al margen de la razón", muy parecido a los "libros relativos a los platillos volantes".96 De hecho, basándose tanto en la tradición de las hadas como en la ciencia ficción, McKenna describía a menudo a las entidades alienígenas que encontraba durante los estados alterados inducidos como "elfos máquina autotransformadores". (“self-transforming machine elves.” )97


Al igual que la alquimia y el gnosticismo fascinaban a Jung -en el sentido de que los consideraba precursores de la psicología analítica97 -también se convirtieron en el centro del pensamiento de McKenna.


No sólo le intrigaban las ideas gnósticas, sino que, posiblemente porque había comenzado su estudio de Jung con Alquimia y Psicología,99 era importante para él que el "gran camino hacia el inconsciente de Jung fuera la alquimia." 100


Para McKenna, la alquimia era "un dominio fundamental... que se encuentra a medio camino entre las preocupaciones de un chamanismo arcaico y... las preocupaciones de un intento psicodélico cuasi-científico de explorar nuestra conciencia".101 Además, era importante que, para los alquimistas, "la firme división ontológica entre mente y materia que se construye en el pensamiento occidental [contemporáneo] no existía. Eso viene con René Descartes... Para el alquimista la mente y la materia eran dos términos cuya exclusividad mutua podía desdibujarse en determinadas circunstancias y los términos de una podían migrar hacia la otra".102

Esto daba al "espacio interior" un significado como dimensión de la realidad capaz de transformar el mundo cotidiano de los objetos materiales. En la actualidad, argumentaba, se trata de una perspectiva que sólo pueden captar adecuadamente las mentes "intoxicadas por drogas alucinógenas".103


Aunque nos llevaría más allá de la presente discusión desentrañar todos los detalles del "Experimento alquímico de los hermanos McKenna en La Chorrera", en el Amazonas colombiano,104 vale la pena señalar que, con referencia a la obra de Jung, especularon sobre la posibilidad de "transformar el propio cuerpo en algo parecido a un ovni."105 Esta extraña idea surgió durante una sesión psicodélica, cuando Dennis comenzó a escuchar un zumbido bajo y endógeno, que le llevó a emitir, "durante unos segundos, un zumbido muy parecido a una máquina, fuerte y seco, durante el cual su cuerpo se puso rígido." 106


Basándose aparentemente en las teorías científicas de la resonancia, pero también en las ideas alquímicas de la correspondencia,107 llegaron a la conclusión de que si un sonido audible (como el emitido por Dennis) era capaz de resonar con el sonido endógeno, podría producir una energía capaz de producir un objeto holográfico, "un agregado molecular de materia hiperdimensional y superconductor que recibe y envía mensajes transmitidos por el pensamiento." 108


Fascinado por las ideas alquímicas y su lectura de la ciencia ficción, este objeto McKenna lo teorizó en términos de una piedra filosofal tecnologizada: "la imagen de la piedra filosofal como joya hiperdimensional convertida en OVNI, el alma humana como nave estelar".109


Aunque McKenna afirma que la idea fue original, por supuesto, no lo fue -o, al menos, no lo fue del todo.

Hemos visto que Jung ya había establecido la conexión entre la piedra filosofal, los mandalas, los ovnis y el yo individual ("la piedra es el hombre "110).


Como comentó Davis, "el acto cósmico de comparación de la cultura pulp de Jung contribuyó directamente a la creencia de McKenna de que el resultado final del Experimento sería la creación de "el artefacto tecnológico definitivo", un dispositivo apocalíptico similar a "naves estelares, máquinas del tiempo, bolas de cristal, espejos mágicos".111


Como recordaría McKenna más tarde, "nuestras vidas se habían convertido en pura ciencia ficción".112 "Si las ideas que nos embargaron durante esos días fueron transmitidas telepáticamente por el hongo..." (una teoría a la que volveremos más adelante), o, dice Dennis, "por una entidad parecida a una mantis en el puente de una nave estelar en órbita geosincrónica sobre el Amazonas... o creadas en nuestras propias mentes, nunca lo sabremos." 113


Sin embargo, la cuestión es que, eran psiconautas junguianos fascinados por el ocultismo y la ciencia ficción, que se habían convencido de que, a través de algún proceso alquímico que combinaba el ADN humano y el de los hongos -que denominaban "hipercarbolización"114 - podían transformar el material base del cuerpo en "un ser hiperdimensional eterno". De nuevo, como comenta Dennis, "en esta noción seguíamos a Jung, quien... se dio cuenta de que el platillo volante es una imagen del yo, la totalidad psíquica reprimida que se esconde tras el aparente dualismo de la mente y la naturaleza".115


En relación con esto y en el centro del pensamiento de McKenna están las teorías de Jung sobre los "arquetipos" y el "inconsciente colectivo". Entendía la mente, por citar a Dennis, como "un lugar real, un reino poblado por arquetipos que residen en algún estrato psíquico inferior que todos los humanos comparten... En esa visión, la idea de que cada uno de nosotros es un individuo separado es una ilusión".116


Esto va un poco más allá de Jung, para quien el inconsciente no es un lugar o una cosa como tal, sino algo más parecido a un proceso. Para Jung, los arquetipos, que conforman el inconsciente, son "estructuras psíquicas idénticas y comunes a todos", que en conjunto constituyen "la herencia arcaica de la humanidad".117

De hecho, "el arquetipo es esencialmente un contenido inconsciente que se altera al hacerse consciente y al ser percibido, y toma el color del individuo consciente en el que aparece".118


De nuevo, esta es la razón por la que, por supuesto, "las manifestaciones de la totalidad cuya forma simple y redonda retrata el arquetipo del yo" se manifiestan en las mentes modernas como ovnis. 119

Para McKenna, sin embargo, el inconsciente colectivo fue reimaginado como una "hiperdimensión de la gnosis".120


Bajo la influencia de los alucinógenos, experimentó "una dimensión imprevista que implicaba el contacto con una inteligencia extraterrestre. Las entelequias organizadas se presentaban en la experiencia psicodélica con información que parecía no provenir de la historia personal del individuo o incluso de la experiencia humana colectiva".121 Por lo tanto, si bien estaba enraizado en el análisis junguiano, el pensamiento de McKenna siguió una trayectoria idiosincrásica alentada por su comprensión del chamanismo, la alquimia y el gnosticismo. ç


"El mundo de la gnosis"122 revelado durante una experiencia psicodélica "no es fácil de medir. Parece ser un mundo casi tan grande como el... dominio de la naturaleza. No es simplemente el inconsciente colectivo de Jung..."

Lo que "Jung consideraba un lugar en la organización de la psique se conoce en el modelo chamánico como un lugar, una dimensión cercana y adyacente en la que la mente puede proyectarse y, al auto-escalarse a estas dimensiones interiores, experimentarlas como realidades".123


En lo que respecta a la "experiencia de una voz guía interior con un nivel superior de conocimiento" (similar al "Genio" de Davy), el análisis de McKenna era tanto junguiano como, de nuevo, ambiguo en lo que respecta a su existencia independiente. "¿Estamos tratando con un aspecto, una entidad psíquica autónoma, como dirían los junguianos, un subconsciente que se ha escapado del control del ego? ¿O se trata de algo así como una especie de "Overmind", una especie de entelequia colectiva? ¿O se trata de hecho de una inteligencia extraterrestre con todo lo que ello implica?"124


Esta línea de pensamiento, sospecho, también fue influenciada por su lectura de Vallée, para quien, como dijo Kripal, "la precisa naturaleza del 'exterior' es discutible...". De hecho, "Vallée nunca deja de sugerir que el exterior puede seguir siendo humano", con lo que quiere decir que "todos somos parte de alguna forma inmensa de Mente o Conciencia Cósmica..."125 Fue este tipo de especulación la que influyó en la interpretación de McKenna de la teoría de Jung sobre el inconsciente colectivo: "los arquetipos no formados del inconsciente colectivo pueden ser el sustrato holográfico de la mente de la especie. Cada cerebro-mente individual es entonces un fragmento del holograma total; pero, de acuerdo con los principios holográficos, cada fragmento contiene el todo".126


En cuanto a la comprensión de McKenna de la gnosis alienígena, estaba, de nuevo, enraizada en el pensamiento de Jung. Aunque el fenómeno OVNI "contiene una oportunidad para un conocimiento genuinamente nuevo", "no tiene por qué representar una visita de los visitantes del espacio".127


La importancia de los OVNIs reside en su mensaje: "la humanidad debe despertar y ponerse las pilas para evitar la destrucción del planeta".128 De hecho, al igual que Vallée, sostenía que el OVNI aparecía como "una idea destinada a confundir a la ciencia, porque la ciencia ha comenzado a amenazar la existencia de la especie humana, así como el ecosistema del planeta".


Una vez más, insistió en que "en este punto, es necesario un choque para la cultura... Los mitos que se están construyendo ahora son como los mitos mesiánicos que precedieron a la aparición de Cristo. Son mitos de la intervención de una entidad hiperinteligente que viene de las estrellas para revelar la forma correcta de vivir".129 Por lo tanto, el "OVNI es el motivo central que hay que entender para poder entender la realidad aquí y ahora.

Estamos alienados, tan alienados que el yo debe disfrazarse de extraterrestre para no alarmarnos con las dimensiones verdaderamente extrañas que abarca. Cuando podamos amar al extraterrestre, entonces habremos empezado a curar la discontinuidad psíquica... "130 Todo esto, por supuesto, es puro Jung.


Asimismo, con referencia a la "supermente" -que a veces se describe en términos de "inconsciente colectivo "131

McKenna desarrolló una teoría ampliamente junguiana de los avistamientos psicodélicos de ovnis, que representan "una instancia de crisis entre el individuo y la supermente, en la que la supermente rompe la pantalla opresiva colocada a su alrededor y sale al encuentro del individuo. Es como una entrevista con un ángel o un demonio. Está cargado de intensas resonancias psicológicas para la persona que lo experimenta".132


Aunque el concepto de "supermente" fue utilizado en 1944 por Sri Aurobindo (1872-1950) como parte de su teoría de la ascensión de la conciencia,133 McKenna lo tomó casi con toda seguridad de Childhood's End de Arthur C. Clarke (1917- 2008). Dicho esto, una idea similar fue desarrollada por Leary en 1977. Basándose en una idea anterior sobre las "semillas estelares" (que, como veremos, no es diferente a la idea de McKenna sobre la relación entre las esporas alienígenas y la aparición de la conciencia humana),134 sugirió una "psicología de ocho circuitos", que consiste en cuatro circuitos esenciales para la vida en la Tierra y cuatro circuitos en gran medida inactivos que esperan nuestra futura evolución interestelar y la extensión de la vida más allá del planeta.

Esto es interesante, no porque su séptimo circuito se haya relacionado con el inconsciente colectivo,135 sino porque el octavo es "meta- biológico".136 Es la base de una mente colectiva posthumana, similar a la discutida por McKenna.

Además, argumentó Leary, en este punto avanzado de nuestra evolución "esperamos que la humanidad sea instruida en la recepción de señales nucleares por inteligencias superiores contactadas después de dejar el planeta".137

Es significativo que estos circuitos superiores puedan ser estimulados por los psicodélicos. Por ello, "la década de 1960 fue testigo de una elevación general de la conciencia, una 'fisión mental' masiva". Desafortunadamente, "la cultura de las drogas de los años 60 vagaban por ahí, "espaciados" (este es un buen término), "colocados", pero sin lugar a dónde ir. Una generación demasiado temprana para la migración interestelar".138


De nuevo, no es difícil ver vínculos entre estas ideas y las de McKenna. Sin embargo, también es interesante que, en 1977, Robert Anton Wilson (1932-2007), que fue el primer escritor en discutir seriamente el trabajo de McKenna,139 desarrollara la "exo-psicología" de Leary. En particular, relacionó el "circuito VIII" con las experiencias paranormales, los psicodélicos, el chamanismo, el "contacto con 'entidades' alienígenas (¿extraterrestres?)", "el inconsciente extraterrestre" y "una supermente galáctica".140


La cuestión es que, teniendo en cuenta que Wilson y McKenna se conocían, es difícil no ver algunas de las ideas del primero articuladas posteriormente en la obra del segundo. 141 (La supermente no se menciona en la obra de McKennahasta después de 1977).



Curiosamente, McKenna también utilizó el término "Superalma" en su discusión sobre los OVNIs. De hecho, los términos no sólo parecen estar vinculados, sino que, en algunos pasajes, parecen ser sinónimos. Por lo tanto, no es de extrañar que su interpretación del superalma sea fundamentalmente junguiana. Estimulado por la ansiedad social, el OVNI emerge;


como una entidad psíquica autónoma que se ha escapado del control central del ego y se acerca cargada de la "otredad" del inconsciente. Al mirar en él uno se contempla a sí mismo, su campo de información mundial, todo ello desplegado deuna manera extraña, distante, casi transhumana, que lo vincula al mito del extraterrestre. El extraterrestre es la superalma humana en su expresión general y particular en el planeta. 142


Tal vez valga la pena señalar que, aunque el concepto fue introducido por Ralph Waldo Emerson (1803-1882) en su ensayo "The Over-soul" (1841),143 no sólo se ha comparado la interpretación de Emerson con "el inconsciente colectivo",144 sino que también fue mencionado por el contactado Orfeo Angelucci (1912-1993), cuyo uso fue citado por Jung. 145


El inconsciente colectivo, los OVNIs y la gnosis alienígena se combinan en la interpretación de McKenna del Superalma. Se trata de una "Mente guía" que "regula la cultura humana a través de la liberación de ideas fuera de la eternidad y en el continuo de la historia".146


Por lo tanto, como dijo McKenna, "los OVNIs vienen de otra dimensión... totalmente diferente de la nuestra, pero ligada a la psique humana de una manera que es desconcertante, alarmante y tranquilizadora".147


De nuevo, influenciado por el análisis junguiano, argumentó que, si el si el hongo es capaz de establecer contacto con "extraterrestres en planetas que giran alrededor de otros soles en algún lugar de la galaxia", esa comunicación será "mediada a través del Alma Suprema".148


Existe una relación fundamental entre el espacio exterior y el espacio interior.


Finalmente, McKenna llegó a la conclusión de que "el hongo era de alguna manera más que un alucinógeno vegetal o incluso un aliado chamánico del tipo clásico". Inspirado en la teoría de la panspermia -que postula la idea de que la vida no se originó en la Tierra, sino que llegó en el interior de cometas, meteoritos y polvo espacial- argumentó que los hongos (al igual que las "semillas estelares" de Leary) también podrían haber llegado del espacio exterior. "A través de los eones del tiempo y el espacio, muchas formas de vida que forman esporas se mantienen en animación suspendida durante millones de años hasta que entran en contacto con un entorno adecuado".150 ¡Un entorno adecuado era el estiércol del ganado!.


En consecuencia, los hongos psicoactivos comenzaron a brotar en medio de las primeras comunidades agrícolas. Por supuesto, los primeros encuentros entre los homínidos y las setas pueden haber sido incluso "anteriores a la domesticación del ganado en África en un millón de años o más".151 Sin embargo, la cuestión es que, dado que "la estrategia de los primeros homínidos omnívoros era comer todo lo que parecía comida y vomitar lo que no era apetecible",152 su dieta debía incluir setas mágicas.


Su tesis desarrollada fue que cada espora es "un artefacto de una inteligencia alienígena" que busca activamente establecer una relación simbiótica con los humanos.153 En otras palabras; "la seta podría haber sido diseñada" como vehículo de "información alienígena".154 Esto explica "el contenido informativo del viaje".155


Si su teoría de la gnosis alienígena es cierta, por supuesto, entonces la seta bien podría haber tenido un papel formativo en la evolución de la conciencia humana. Es decir, los "hongos mágicos nacidos en las estrellas" indujeron experiencias visionarias que fueron el catalizador para el desarrollo de la imaginación, el lenguaje y la espiritualidad. 156


"Hay un factor oculto en la evolución de los seres humanos que no es ni un 'eslabón perdido' ni un telos impartido desde lo alto. Sugiero que este factor oculto en la evolución de los seres humanos, el factor que hizo surgir la conciencia humana a partir de un simio bípedo... implicó un bucle de retroalimentación con alucinógenos vegetales"157.


Aunque esta última teoría no está directamente relacionada con nada de lo que argumentó Jung, sin embargo, McKenna incorporó ideas junguianas, especialmente en relación con el surgimiento de la psique humana y sus procesos. Por ejemplo, entendió la intervención prehistórica de los hongos en términos de la teoría de Jung de la "transferencia", que interpretó como "el surgimiento de una relación Yo-Tú [es decir, personal] entre la persona que toma la psilocibina y el estado mental que evoca". Esto "era una condición necesaria de la relación de la humanidad primitiva con sus dioses y demonios".158


Los hongos entablan una comunicación personal con los humanos durante las experiencias psicodélicas.


¿Qué le reveló el hongo a McKenna?


"Soy más antiguo de lo que se piensa en tu especie... Aunque he estado en la tierra durante años, soy de las estrellas... Tú como individuo y el Homo sapiens como especie están al borde de la formación de una relación simbiótica con mi material genético que finalmente llevará a la humanidad y a la tierra a la corriente galáctica de las civilizaciones superiores…"


Por lo tanto, continuó el hongo; "los mamíferos superiores con capacidad de manipulación pueden convertirse en socios del conocimiento estelar que hay en mí…. "159


De hecho, como parte de su propia evolución, el hongo comentó: "Necesito el sistema nervioso de un mamífero".160


Dicho esto, aunque los hongos son una importante fuente de gnosis, McKenna declaró que "no creía necesariamente" lo que se le revelaba: "más bien tenemos un diálogo. Cuando el hongo empezó a decir que era un extraterrestre…no pude averiguar si el hongo [era] un extraterrestre o…algún tipo de artefacto que me permitíaescuchar al extraterrestre cuando el extraterrestre está realmente a años luz..."161


No obstante, independientemente de su naturaleza exacta, el consumo humano prehistórico de estos conductos fúngicos de gnosis procedentes del espacio exterior condujo directamente a la individuación. 162


Los hongos no sólo son un factor clave en la evolución de la conciencia humana, sino que también son fundamentales para nuestro crecimiento hacia la plenitud. Según McKenna, sólo ahora estamos empezando a darnos cuenta de la importancia de esto y, como resultado, a ir más allá de las ideas religiosas tradicionales sobre los seres "transhumanos": "es como si la noción de Dios-Padre estuviera siendo sustituida por una noción de pareja alienígena…. En otras palabras, nuestra dirección cultural está siendo tocada por la noción de amor extraterrestre, y llega a nosotros a través del renacimiento del uso de alucinógenos vegetales".



UFOLOGÍA PSICODÉLICA


La influencia de McKenna es evidente, en gran parte, del pensamiento psicodélico posterior a la década de 1970. 164

Un buen ejemplo es el libro de Jim DeKorne de 1994, Psychedelic Shamanism. Habiendo reconocido su deuda con McKenna, 165 reflexiona sobre "el fenómeno de los contactos/abductos OVNI", que "manifiesta demasiados temas análogos a los estados psicodélicos y a la iniciación chamánica como para considerarlos no relacionados".166


Siguiendo a McKenna, desarrolló su tesis en una dirección explícitamente junguiana. 167


¿Qué se siente al encontrarse con una entidad del espacio mental mientras se está bajo la influencia de una sustancia psicodélica? Más concretamente, ¿cómo procesa un occidental moderno tal aventura en ausencia de un marco culturalmente sancionado que le dé sentido? Los antiguos mitos y religiones de la humanidad rara vez reflejan ya la experiencia actual... No es de extrañar, pues, que los "dioses" que se encuentran ahora estén a menudo ataviados con los adornos de la ciencia ficción... Los temas extraterrestres son un motivo firmemente establecido de nuestro mito en evolución. Muchos investigadores consideran que el contacto con los ovnis es una interfaz entre las dimensiones interiores y exteriores, análoga a una especie de encuentro chamánico involuntario. Es un hecho significativo que las drogas psicotrópicas, catalizadores probados para acceder a los reinos míticos de la psique, evocan con frecuencia experiencias de contacto extraterrestre. 168


Para DeKorne, "el chamán, en efecto, es un ego que ha aprendido a reconectarse con su fuente en el espacio mental", lo que lo vincula con "el inconsciente colectivo de Jung".169

Dicho esto, influenciado por la interpretación de McKenna de Jung, argumentó que "la conciencia misma es un fenómeno multidimensional."170


No deberíamos, dice, pensar en "un solo estado de conciencia", sino más bien pensar en términos de "una ubicación, o jerarquía de ubicaciones, en el espacio extradimensional".171


"Nuestra realidad consiste en dos infinitos: un cosmos exterior de tres dimensiones espaciales y un cosmos interior de un número indeterminado de dimensiones espaciales habitadas por lo que experimentamos como imágenes, emociones y pensamientos".172


Esta comprensión del espacio interior/espacio exterior es importante para DeKorne, en el sentido de que ayuda a explicar tanto su comprensión del chamanismo psicodélico como sus experiencias de "contacto extraterrestre".


Por ejemplo, tras la ingestión de DMT durante un experimento en una importante universidad ", 173 reporta que se encontró así mismo, "toscamente, aproximadamente... acercándose a una 'estación espacial' ". Continúa,


había al menos dos entidades (una a cada lado de mí) que me guiaban hacia la plataforma. Aunque no los "vi", sus presencias se sintieron claramente.

Fui consciente de la presencia de muchos otros seres en el interior de la estación espacial -autómatas-: criaturas parecidas a androides que "parecían" (todo esto trasciende la descripción visual) un cruce entre maniquíes de pruebas de choque y las tropas del Imperio de La Guerra de las Galaxias, salvo que eran seres vivos, no robots... Pasé abruptamente por otro reino, perdiendo toda conciencia de mi cuerpo. Era como si hubiera seres extraterrestres esperándome, y recuerdo que me hablaron como si hubieran estado esperando mi llegada...174


Yendo más allá de Jung y desarrollando algunas de las ideas de McKenna, el enfoque general de DeKorne es lo que podría describirse como "realismo chamánico", en el sentido de que entiende que los psicodélicos permiten el contacto con una realidad que existe independientemente de nuestra experiencia de la misma. Además, los alienígenas son capaces de transgredir el espacio interior y, por sus propios medios, "proyectarse 'holográficamente' en nuestro espacio físico".175


De hecho, desarrolla una interesante tesis ufológica psicodélica neochamánica:


El hecho de que los "alienígenas" sean capaces de entrar en nuestro mundo tridimensional, aparentemente a voluntad, sugiere que utilizan principios chamánicos análogos a los nuestros cuando nos proyectamos en su espacio. En otras palabras, parece que el camino del chamán es una calle de doble sentido y que el ideal de vivir en el unus mundus o un mundo se aplica imparcialmente a los habitantes de cualquier dimensión.

Los "chamanes" de todos los mundos probablemente siempre han sabido esto, y el principio sugiere la posibilidad de verdaderas alianzas interdimensionales para aquellos lo suficientemente poderosos o conocedores como para crearlas.

En el presente contexto, sea cual sea el encuentro con el OVNI, representa al menos la posibilidad de una relación de aliados: una conexión chamánica tradicional con un poder oculto con el fin de curar los males de la tribu. 176


Este último énfasis en la curación es clave. Los extraterrestres llevaron a DeKorne "a un fabuloso y terrible viaje a través de [sus] miedos"177 como parte de un proceso similar a la individuación junguiana.


Los extraterrestres se describen como "aliados de nuestro crecimiento" cuyo trabajo consiste en "fortalecer el alma".178


Citando al contactado Whitley Strieber, sostiene que al "enfrentarse realmente a los visitantes" y al "aceptar que uno también puede soportar un gran miedo", el experimentador se ve capacitado para "liberarse de todo miedo".179


DeKorne es un buen ejemplo de pensador psicodélico que, no sólo se toma en serio los encuentros cercanos y las experiencias psicodélicas, sino que también demuestra la influencia de McKenna. Por supuesto, no es el único. Hemos visto que hay otros escritores y profesores psicodélicos, como Gracie, Zarkov, Strassman, Wojtowicz, Luna y Frecska, que están, en diversos grados, en deuda con McKenna y se interesan por las experiencias ufológicas y la noción de mundos alienígenas. 180


Otro escritor popular sobre psicodélicos y lo paranormal cuya obra delata la influencia de McKenna es Paul Devereux. Él también cree que "hay mucho que aprender en un sentido ufológico" del estudio de la experiencia psicodélica y el chamanismo. 181 Además, en referencia a McKenna, ha sugerido que "los hongos ancestrales pueden haberse originado en algún otro planeta". Continúa diciendo que "la familia de alucinógenos de la psilocibina... produce un "fenómeno similar al del logos, de una voz interior que parece ser casi un ente sobrehumano... una entidad que está tan lejos de la estructura normal del ego que, si no es un extraterrestre, bien podría serlo". 182


De nuevo, el pensador psicodélico y desarrollador de software Peter J. Meyer, que ha utilizado sus conocimientos para desarrollar y promover la teoría de la Onda de Tiempo Cero de McKenna, ha planteado puntos similares.183


Con respecto a los extraterrestres, ha sugerido una serie de interpretaciones de su manifestación durante la experiencia con DMT que se basan en el trabajo de McKenna. Por ejemplo, la droga podría proporcionar "acceso a una dimensión paralela o superior, una realidad verdaderamente alternativa que está, de hecho, habitada por entidades inteligentes independientemente existentes". O tal vez "una especie inteligente no humana creó a los humanos mediante la modificación genética de los primates existentes y luego se retiró, dejando atrás métodos bioquímicos para contactar con ellos".


Las triptaminas psicodélicas son claves químicas que activan ciertos programas en el cerebro humano que fueron colocados allí intencionadamente por esta especie alienígena". O tal vez "las entidades son sondas de una especie extraterrestre o extradimensional, enviadas para hacer contacto con organismos como nosotros, que son capaces de manipular sus sistemas nerviosos de manera que permiten la comunicación".184



COMENTARIOS FINALES


La investigación psicodélica ha demostrado que los usuarios suelen experimentar una distorsión espacio-temporal y, en algunos casos, encuentros con entidades no humanas. Además, los psiconautas, sobre todo desde la publicación de la obra de Eliade 185 , han encontrado cada vez más útil el chamanismo para ayudarles a dar sentido al viaje "fuera del tiempo y del espacio hacia... un universo paralelo"186.

Además, siguiendo las discusiones populares de Castaneda sobre el chamanismo, este universobparalelo se ha entendidoba menudo en términosbde "realidad no ordinaria", que es "sólo ligeramente diferentede la realidad ordinaria de la vida cotidiana"187 (es decir, es "realidad"). Sin embargo, hemos visto que la naturaleza de la realidad no ordinaria ha cambiado. Para utilizar la terminología de Jung, el espacio interior ha sido reimaginado según "un mito moderno".

El viaje al espacio interior conduce al espacio exterior y los extraterrestres del espacio exterior se encuentran con los humanos en el espacio interior.


Mientras que los estudiosos tienden a descartar tales ideas como divagaciones triviales de mentes desordenadas, McKenna estaba convencido de que no eran "ilusiones irracionales". Más bien, insistió, "lo que experimentamos en presencia de DMT es una información real".189


El espacio interior/exterior es el lugar de la gnosis alienígena. Siguiendo a Jung, creía que lo que se revela en la realidad no ordinaria es en realidad importante para la realidad ordinaria - tanto para el experimentador individual como también, quizás, para la sociedad en general. Por lo tanto, aunque sea "aterrador, transformador y esté más allá de nuestra capacidad de imaginar", sostenía que debía "explorarse de la forma habitual". Es decir, "debemos enviar a expertos intrépidos... para que exploren e informen sobre lo que encuentren".190


Sin embargo, lo que suelen encontrar los psiconautas es a McKennan y, la mayoría de las veces, a Jung. Esto se debe a que, no sólo McKenna se ha convertido en el principal intérprete del espacio interior/exterior, sino que sus interpretaciones fueron influenciadas por el análisis junguiano. En consecuencia, al ser el pensador psicodélico más influyente después de la década de 1960, sus ideas han dado forma a las experiencias de quienes le han seguido. Como ha comentado el psiquiatra británico Ben Sessa, en la actualidad existen "crecientes comunidades de seguidores" para las que el hongo permite la comunicación con una "cultura extraterrestre más amplia".191


McKenna ha sido el autor de las experiencias psicodélicas de sus lectores y ha introducido nuevas ideas en la comunidad de psiconautas. En este sentido, se puede entender que ha "co-creado" el espacio interior/exterior.


Como Davis ha comentado sobre el pensamiento de McKenna, "la práctica cultural, al mediar una especie particular de material psicodélico, cambia la fenomenología de ese 'medio' para todos los futuros consumidores del material... "192


Con ideas extraídas de la ciencia ficción, el esoterismo y Jung para guiarlo, este autor psicodélico de lo imposible reescribió el mundo invisible de la realidad no ordinaria.



REFERENCIAS


1 Terence McKenna, citado en Michael Lindemann, "Highlights of a Swiss UFO Conference", CNI News 8.1 (5 de julio de 1995), <https://jacobsm.com/deoxy/deoxy.org/t_swiss.htm> consultado el 21 de diciembre de 2016. 2 Terence McKenna, The Archaic Revival: Speculations on Psychedelic Mushrooms, the Amazon, Virtual Reality, UFOs, Evolution, Shamanism, the Rebirth of the Goddess, and the End of History (San Francisco: HarperSanFrancisco, 1991), 62. 3 McKenna, The Archaic Revival, 58. 4 Rick Strassman, Slawek Wojtowicz, Luis Eduardo Luna y Ede Frecska, "Introduction", en Inner Paths to Outer Space: Journeys to Alien Worlds Through Psychedelics and Other Spiritual Technologies (Rochester: Park Street Press, 2008), 1-2. Véase también Graham St John, Mystery School in Hyperspace: A Cultural History of DMT (Berkeley: Evolver Editions, 2015), 223-258. 5 Christian Rätsch, "Introducción: La exploración del espacio interior", en Gateway to Inner Space: Sacred Plants, Mysticism, and Psychotherapy (Bridport: Prism Press, 1991), 2. 6 Aunque Gracie y Zarkov estaban cerca de McKenna, su pensamiento divergía del suyo en varios aspectosimportantes. Como dijo Zarkov: "Nome trago todo el paquetede Terence... Por otro lado, Terence está en muchas cosas muy importantes". Citado en Douglas Rushkoff, Cyberia: Life in the Trenches of Hyperspace, segunda edición(Manchester: Clinamen Press, 2002), 75. 7 En The UFO Experience: A Scientific Inquiry (Chicago, Henry Regnery, 1972), Hynek ideó una clasificación de seis tiposde "encuentros cercanos" para describir los sucesos en los que una personaes testigo de un OVNI y/o una entidad alienígena. 8 Véase, Gracie y Zarkov, Notes from Underground: A "Gracie and Zarkov" Reader (San Francisco: Gracie and Zarkov Productions, 1985), 34. Véase también el inspirado McKennade Andrew Gallimore, "Building Alien Worlds-The Neuropsychological and Evolutionary Implications of the Astonishing Psychoactive Effects of N,N-Dimethyltryptamine (DMT)", Journal of Scientific Exploration 27, no. 3 (2013),455-503. 9John Horgan, RationalMysticism (Boston: HoughtonMifflin Company), 177. 10 McKenna, Archaic Revival, 60 (énfasis añadido). 11 McKenna, Archaic Revival, 3. 12 Erik Davis, High Weirdness: Drugs, Esoterica, and Visionary Experience in the Seventies (Londres: Strange Attractor Press y MIT Press, 2019), 8-11. 13 Erik Davis, "El extraño naturalismo de los hermanos McKenna: los medios esotéricos y el experimento de La Chorrera", Revista Internacional para el Estudio de las Nuevas Religiones 7, nº 2. (2016), 179. Véase también 14 Jeffrey Kripal, Autores de lo imposible: The Paranormal and the Scared (Chicago: Chicago University Press, 2010), 22-23. 15 Christopher Roth, "Ufology as Anthropology: Race, Extraterrestrials, and the Occult," en E.T. Culture: Anthropology in Outerspaces, ed. Debbora Battaglia(Durham: Duke University Press, 2005), 42. 16 Ernst Jünger, Annäherungen: Drogen und Rausch (Stuttgart: Klett-Cotta Verlag, 2014 [1970]); Ernst Jünger, "Drugs and Ecstasy", en Myths and Symbols: Estudios en honor a Mircea Eliade, ed. Joseph Kitagawa y Charles Long (Chicago: University of Chicago Press, 1969), 327-342. 17 Jünger, Annäherungen, 356, 380. 18Jünger, "Drogas y éxtasis", 335. 19 Por ejemplo, Dan Carpenter, A Psychonaut's Guide to the Invisible Landscape: The Topography of the Psychedelic Experience (Rochester: Park Street Press, 2006); Jonathan Ott, "Pharmañopo-psychonautics: Human

Farmacología intranasal, sublingual, intrarrectal, pulmonar y oral de la bufotenina", Journal of Psychoactive Drugs 33, no. 3 (2001): 273-281. 20 Véase, Christopher Partridge, High Culture: Drugs, Mysticism, and the Pursuit of Transcendence in the ModernWorld (Nueva York: Oxford University Press, 2018). 21 Véase Christopher Partridge, "Carlos Castaneda y la construcción de la realidad no ordinaria", en Altered Consciousness in the Twentieth Century, ed. Jake Poller (Nueva York: Routledge, 2019), 185-202; Don José Campos, El chamán y la ayahuasca: viajes a reinossagrados (Studio City: Divine Arts,2011), 83- 88. 22 Michael Harner, "Introducción", en Alucinógenos y chamanismo, ed. Michael Harner (Londres:Oxford University Press, 1973), xii. 23 Strassman, Wojtowicz, Luna y Frecska,"Introducción", 3. 24 John Lilly,The Scientist: A Metaphysical Autobiography (Berkeley: Ronin, 1997). 25 Jane Dunlap, Exploring Inner Space: Personal Experiences Under LSD-25 (Londres: The Scientific Book Club, 1961), 30, 56-58,199, 200, 205. Se le administró el LSD bajo la supervisión de Oscar Janiger. 26 Molly Lefebure, "Humphry Davy: Philosophical Alchemist", en The Coleridge Connection: Essays for Thomas McFarland, ed. Richard Gravil y Molly Lefebure (Penrith: Humanities-Ebooks, 2007), 93-94. 27 Humphry Davy, Consolations in Travel, Or the Last Days of a Philosopher (Londres: John Murray, 1830), 20. 28 Davy, Consolations, 45-46. 29 Rick Strassman, DMT: The Spirit Molecule (Rochester: Park Street Press, 2001), 216-219. Ver también, Rick Strassman, "The Varieties of the DMT Experience", en Inner Paths, 73-74. 30 Rick Strassman, "The Pineal Gland: Current Evidence for its Role in Consciousness", Psychedelic Monographs and Essays 5 (1991), 167-205; Strassman, "DMT: The Brain's Own Psychedelic", en Inner Paths, 33-50. Véase también, Graham St John, "The DMT Gland: The Pineal, The Spirit Molecule, and Popular Culture", International Journal for the Study of New Religions 7, no.2 (2016), 153-174; St John, Mystery Schoolin Hyperspace, 115-145. 31 Serena Roney-Dougal, Where Scienceand Magic Meet (Shaftesbury: Element,1991), 151. 32 Por ejemplo, Steven Barker, "N, N-Dimetiltriptamina (DMT), un alucinógeno endógeno: Past, Present, and Future Researchto Determine Its Role and Function", Frontiers in Neuroscience (06agosto, 2018). <https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6088236/pdf/fnins-12-00536.pdf>, consultado el 29 Noviembre, 2018. 33 David Tacey,Jung and the New Age (Londres: Routledge, 2001). 34Véase Ian McCabe, Carl Jung y los alcohólicos anónimos (Londres: Routledge, 2018),12-20. 35 Carl Jung, Platillos volantes: A Modern Myth of Things Seen in the Sky, trans. R.F.C. Hull (Londres: Routledge, 2002 [1958]), 1. 36 Carl Jung, "Carta a Gilbert A. Harrison", Open Culture, https://www.openculture.com/2013/05/carl_jungs_1957_letter_on_the_fascinating_modern_myth_of_ufos.html > consultado el 21 de septiembre de 2018. 37 Véase Brenda Denzler, The Lure of the Edge: Scientific Passions, Religious Beliefs, and the Pursuit of UFOs (Berkeley: University of California Press, 2001), 190-191; Robert Segal, "Jung on UFOs", en UFO Religions, ed. Christopher Partridge (Londres: Routledge, 2003), 314-328. Christopher Partridge (Londres: Routledge, 2003), 314-328. 38 Jung, Flying Saucers, 19. 39 Jung, Flying Saucers, 7. 40 Jodi Dean, Aliens in America: Conspiracy Cultures from Outerspace to Cyberspace (Ithaca: Cornell University Press, 1998), 10-11. 41 Jung, Flying Saucers, 17. 42 Jung, Flying Saucers, 18. 43 Jung, Flying Saucers, 18. 44Véase, L.E. Luna, "Ayahuasca: la vid sagradadel Amazonas", en Inner Paths, 81-82. 45L.E. Luna y P. Amaringo, Ayahuasca Visions:La iconografía religiosa de un chamánperuano (Berkeley: North Atlantic Books,1991), 35. 46 Jung, Flying Saucers, 22-23. 47 Jung, Flying Saucers, 4. 48 Jung, Flying Saucers, 17. 49 Jung, Flying Saucers, 17. 50 Jung, Platillos volantes, 16, 93. Véase también Carl Jung, "Mandalas and the Path to Psychic Wholeness", en Jung on the East, ed. John J. Clarke (Londres: Routledge, 1995), 228-233. John J. Clarke (Londres: Routledge, 1995), 228-233. 51 Jung, Flying Saucers, 17.

52 Carl Jung, La integración de la personalidad, trans. Stanley Dell (Londres: Kegan Paul, Trench,Trubner & Co., 1940), 3. 53 Jung, Flying Saucers, 7. 54 Jung, Flying Saucers, 7. 55 Jung, Flying Saucers, 7. 56 Jung, Flying Saucers, 229. 57 Terence McKenna, True Hallucinations-en el volumen combinado True Hallucinations y The Archaic Revival (Nueva York: MJF Books, 1993), 42. 58 Terence McKenna, citado en Clifford Pickover, Sex, Drugs, Einstein, and Elves (Petaluma: Smart Publications, 2005), 84. Véase también Andrew Gallimore, Alien Information Theory: Psychedelic Drug Technologies and the Cosmic Game (Londres: Strange Worlds Press, 2019). 59 William James, The Varieties of Religious Experience (Londres: Longmans, Green and Co., 1929), 380- 381. 60 McKenna, True Hallucinations, 42. 61 McKenna, Archaic Revival, 100. 62 McKenna, Archaic Revival, 99. 63 McKenna, Archaic Revival, 16. 64 Véase, Andrew Monteith, "'The Words of McKenna': Healing, Politics Critique, and the Evolution of Psychonaut Religion Since the 1960s Counterculture", Journal of the American Academy of Religion 84:4 (2016), 1081-1109. 65 Carlos Castaneda, The Teachings of Don Juan (Berkeley: University of California Press, 1968); Carlos Castaneda, A SeparateReality (Nueva York: Pocket Books, 1971); Harner,Hallucinogens and Shamanism. Véase también,Partridge, High Culture, 288-341;Partridge, "Carlos Castaneda". 66 Lindemann, "Highlights". Por ejemplo, Fraser Clark, uno de los principales impulsores de la cultura rave, es explícito en cuanto a su deuda con McKenna:"The Final Word on Drugs", en PsychedeliaBritannica: Hallucinogenic Drugs in Britain, ed. Antonio Melechi. Antonio Melechi (Londres: Turnaround, 1997), 185-204. 67 Slawek Wojtowicz, "Magic Mushrooms", en Inner Paths, 149. 68 Terence McKenna, "Approaching Timewave Zero", <http://www.fractal- timewave.com/articles/approaching_twz.htm>accedido el 12 de noviembre de 2018. Véase, Davis, High Weirdness, 164-167. 69 Wojtowicz, "Magic Mushrooms", 149. 70 Zuvuya y Terence McKenna, Shamania (Delerium, 1994); Terence McKenna y Zuvuya, Dream Matrix Telemetry (Delerium, 1993); The Shameny Terence McKenna,"Re: Evolution" (One Little Indian,1993). Para una muestra reciente de McKenna, escucha EL_TXEF_A, For Terence McKenna (Flumo Recordings, 2015). 71 El evento se grabó en CD y DVD: Spacetime Continuumwith Terence McKenna, Alien Dreamtime (Astralwerks, 1993);Alien Dreamtime, dirigido por Ken Adams (2003). 72 Wojtowicz, "Magic Mushrooms", 149. 73 Nota: para evitar confusiones, Dennis se identifica con su nombre; las referencias a Terence siguen la convención de utilizar sólo el apellido. 74 McKenna, Brotherhood, 101-102. 75 Dennis McKenna,citado en AlexanderPrice, "Immanentizing the Eschaton: An Interview with Dennis McKenna", Reality Sandwich (11 de marzo de 2007) <http://realitysandwich.com/13139/interview_dennis_mckenna/> consultado el 14 de octubrede 2018. 76 McKenna, True Hallucinations, 56. 77 McKenna, True Hallucinations, 55. 78 Wouter Hanegraaff, "Entheogenic Esotericism", en Contemporary Esotericism, ed. Kennet Granholm y Egil Asprem(Sheffield: Equinox, 2013),404. Eranos era un grupo de discusión organizado desde 1933 en Ascona, Suiza. Entre las figuras clave seencontraban Jung y Eliade. 79 Dennis McKenna, Brotherhood of the Screaming Abyss: My Life with Terence McKenna (St. Cloud: North StarPress, 2012), 126. 80 McKenna, Brotherhood, 286; véase también119-124. 81 Terence McKenna, True Hallucinations, 159. 82 Véase, McKenna, Brotherhood, 100-102. 83 Terence Mckenna,"Sacred Antidotes", Tricycle: The Buddhist Review6, no.1 (1996),96 84 McKenna, Brotherhood, 127. 85 McKenna, Brotherhood, 128.

86 Terence McKenna, "Carl Jung y los arquetipos psíquicos: Address to the Jung Society" (Claremont, California 1991) <https://www.youtube.com/watch?v=YWoHLcHC0oM> consultado el 25 de noviembre de 2018. 87Terence McKenna, "Conferencias sobre alquimia: Instituto Esalen, 1991". <https://medium.com/@Ayahuasca_yage/lectures-on-alchemy-with-terence-mckenna-e7a81430aae7> consultado el 10 de noviembre de 2018. 88 Terence McKenna, The Invisible Landscape: Mind, Hallucinogens and the I Ching (Nueva York: HarperOne, 1993 [1975]), 138. 89 McKenna, Brotherhood, 128. 90 McKenna, Brotherhood, 128. 91 Terence McKenna, "Aliens and Archetypes", < http://www.intuitionnetwork.org/txt/mckenna.htm> consultado el 2 de abril de 2018. 92 McKenna, Archaic Revival, 59. 93 Jacques Vallée, Passport to Magonia: On UFOs, Folklore, and Parallel Worlds (Chicago: Henry Regnery, 1969). 94 Terence McKenna, "Introduction to the Library of Mystic Arts Edition", en W.Y. Evans-Wentz, The Fairy Faith in Celtic Countries (NuevaYork: Citadel Press, 1994),i. 95 McKenna, "Introducción", ii. 96 McKenna, "Introducción", ii. 97 P o r ejemplo, McKenna,Archaic Revival, 16. 98 Carl Jung, The Gnostic Jung,ed. Robert Segal (Princeton: Princeton University Press, 1992);Carl Jung, Jung on Alchemy, ed. Nathan Schwartz-Salant (Princeton: Princeton University Press,1996). 99 McKenna, True Hallucinations, 140; McKenna, "Lectures on Alchemy". 100 McKenna, "Carl Jung y los arquetipos psíquicos". Véase también Terence McKenna, Food of the Gods: A Radical Historyof Plants, Drugs, and Human Evolution (Londres: Rider, 1992),262-263. 101 McKenna, "Carl Jung y los arquetipos psíquicos". Véase también McKenna, Brotherhood, 132-136. 102 McKenna, "Carl Jung y los arquetipos psíquicos". 103 McKenna, "Carl Jung y los arquetipos psíquicos". 104 Véase McKenna, True Hallucinations, 105-118. Para discusiones útiles, véase Davis, "Weird Naturalism"; Wouter Hanegraaff, "'An End History. Y vete a las estrellas'. TerenceMcKenna y 2012", en Religión y lógica retributiva: Essays in Honour of Professor Garry W. Trompf, ed. Carole Cusack yChristopher Hartney (Leiden: Brill, 2010), 291-312. 105 McKenna, Brotherhood, 131. 106 McKenna, True Hallucinations, 53. Véase en particular McKenna,Brotherhood, 250-272. 107 Véase Davis, "Weird Naturalism", 185-192. 108 McKenna, True Hallucinations, 71. 109 McKenna, True Hallucinations, 77. 110 Carl Jung, Psychologyand Alchemy, segundaedición, trans. R.F.C.Hull (Princeton: Princeton University Press, 1968), 269. 111 Davis, "Weird Naturalism", 190. 112 McKenna, True Hallucinations, 101. 113 McKenna, Brotherhood, 250. 114 McKenna, True Hallucinations, 94. 115 McKenna, True Hallucinations, 94. 116 McKenna, Brotherhood, 130. 117 Carl Jung, The Jung Reader, ed. David Tacey (Londres: Routledge, 2012), 137. 118 Carl Jung, Los arquetipos y el inconsciente colectivo, Serie Bollingen XX, trans. R.F.C. Hull (Princeton: Princeton University Press, 1969), 5. 119 Jung, Flying Saucers, 17. 120 McKenna, Archaic Revival, 127. 121 McKenna, Archaic Revival, 27. 122 McKenna, Archaic Revival, 240. 123 McKenna, Archaic Revival, 54. 124 McKenna, Archaic Revival, 27-28. 125 Kripal, Autores de lo imposible, 169. 126 McKenna, Paisaje Invisible, 51. 127 Jacques Vallée,The Invisible College (Nueva York: Dutton, 1975), 6. 128 McKenna, Brotherhood, 131. 129 McKenna, Archaic Revival, 61.

130 McKenna, Archaic Revival, 43. 131 McKenna, Archaic Revival, 10, 11, 28, 64. 132 McKenna, Archaic Revival, 65. 133 Sri Aurobindo, The Life Divine (Pondicherry: Sri Aurobindo AshramTrust, 2005), 266-275. 134 "La vida es una red de comunicación interestelar. La vida se disemina por las galaxias en forma de plantillas de nucleótidos. Estas "semillas" aterrizan en los planetas, son activadas por la radiación solar y desarrollan sistemas nerviosos. Los cuerpos que albergan y transportan los sistemas nerviosos y las semillas reproductivas se construyen en respuesta a las características atmosféricas y gravitacionales del planeta anfitrión, la roca desmoronada sobre la que descansamos momentáneamente." Timothy Leary, Starseed (San Fransisco: Level Press, 1973), 6. 135 Robert Anton Wilson, Cosmic Trigger I: The Final Secret of the Illuminati (Grand Junction: Hilaritas Press, 2016 [1977]),209. 136 Timothy Leary, Exo-Psicología (LosÁngeles: Starseed/Peace Press, 1977), 33. 137 Leary, Exo-Psicología, 127. 138 Leary, Exo-Psicología, 209. 139 Wilson, Cosmic Trigger, 220-229. 140 Wilson, Cosmic Trigger, 209. 141 La comprensión de McKennade la Supermente también traicionalas continuidades con la discusiónde Huxley sobre los alucinógenos y la "Mente en General". Aldous Huxley, The Doors of Perception; Heaven and Hell (Londres: Flamingo, 1994), 11. Véase también Partridge, High Culture, 211-212. 142 McKenna, Archaic Revival, 60. 143 Ralph Waldo Emerson, The Portable Emerson, ed. Carl Bode y Malcolm Cowley(Nueva York: Penguin,1981), 209-227. 144 Malcolm Cowley,"A Note on the Selections", en Emerson, Portable Emerson, xxxiv. 145 Jung, Flying Saucers, 131. 146 McKenna, Archaic Revival, 61, 248. 147 McKenna, Archaic Revival, 65. 148 McKenna, Archaic Revival, 60-61. 149 McKenna, True Hallucinations, 43. 150 Terence McKenna, "Foreword", en O.T. Oss y O.N. Oeric [seudónimos de Terence y Dennis McKenna], Psilocybin: Magic Mushroom Grower's Guide. A Handbook for Psilocybin Enthusiasts (Berkeley: Quick American Publishing, 1986), 14. Véasetambién McKenna, Archaic, 84-85, 206-207. 151 McKenna, Food of the Gods, 20. 152 McKenna, Food of the Gods, 17. 153Terence McKenna, "Elentendimiento y la imaginación a la luz de la naturaleza". <https://ratical.org/many_worlds/UILN.html> consultado el 5 de noviembre de 2016. 154 McKenna, "Understanding"; McKenna,Archaic, 58. 155 McKenna, "Entendimiento". 156 Oss y Oeric,Grower's Guide, 13. 157 McKenna, Archaic Revival, 144. 158 Oss y Oeric, Guía del cultivador, 14. 159Oss y Oeric,Guía del cultivador, 14-15. 160 McKenna, Archaic Revival, 47. 161 McKenna, Archaic Revival, 47. 162 McKenna, Archaic Revival, 58. 163 McKenna, Archaic Revival, 73-74. 164 Véase, Monteith, "Words of McKenna", 1096-1101. 165 Jim DeKorne, PsychedelicShamanism: The Cultivation, Preparation, and ShamanicUse of Psychotropic Plants, segundaedición (Berkeley: North Atlantic Books, 2011), vii-viii, xix, xxiii. 166 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 93. 167 Véase DeKorne, Psychedelic Shamanism, 16-19, 35-37, 101; Jim DeKorne, The Cracking Tower: A Strategy for Transcending 2012 (Berkeley: NorthAtlantic Books, 2009). 168 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 89-90. 169 DeKorne, PsychedelicShamanism, 54. 170 DeKorne, PsychedelicShamanism, 45. 171 DeKorne, PsychedelicShamanism, 45. 172 DeKorne, CrackingTower, 19. 173 DeKorne, PsychedelicShamanism, 90.

174 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 91-92.

175 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 47.

176 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 94.

177 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 93.

178 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 92.

179 DeKorne, Psychedelic Shamanism, 94.

180 Véase también Gallimore, "Building Alien Worlds".

181 Paul Devereux y Peter Brookesmith, UFOs and Ufology: The First Fifty Years (Londres: Blandford, 1997), 180.

182 Paul Devereux, "Whispering Leaves: ¿Comunicación entre especies?" en The Divine Spark, ed. Graham Hancock (Londres: Hay House,2015), 77-78.

183 Véase su sitio web, "Timewave Zero and Fractal Time Sofware", <http://www.fractal- timewave.com/index.php > consultado el 7 de mayo de 2019.

184 Peter Meyer, "Apparent Communication with Discarnate Entities Induced by Dimethyltryptamine (DMT)" < http://www.serendipity.li/dmt/dmtart07.html> consultado el 12 de noviembre de 2018. Cf. Gallimore, "Building Alien Worlds".

185 Mircea Eliade, El chamanismo: Archaic Techniques of Ecstasy, trans. Willard Trask (Princeton: Princeton University Press, 1964).

186 Sandra Ingerman, Shamanic Journeying: A Beginner's Guide (Boulder: SoundsTrue, 2004), 2.

187 Castaneda, Enseñanzas, 208. Véase, Partridge, "Carlos Castaneda".

188 Siguiendo el trabajo de Leary, se entiende que la naturaleza de una experiencia está determinada en gran medida por la mentalidad del usuario (es decir, el "conjunto") - carácter, intenciones, creencias y expectativas - y el contexto sociocultural y físico en el que se toma la droga ("entorno"). Para un útil debate reciente, véase Ido Hartogsohn, "Constructing Drug Effects: A History of Set and Setting", Drug Science, Policy and Law 3 (2017), 1-17.

189 McKenna, Food of the Gods, 258.

190 McKenna, Food of the Gods, 258-259.

191 Ben Sessa,The Psychedelic Renaissance (Londres: Muswell Hill Press,2012), 4.

192ErikDavis,"WeirdNaturalism",179